Visado por nacionalidad
La fuente que manda es el sistema oficial de visado electrónico de la República de Türkiye, evisa.gov.tr, que indica para cada pasaporte si necesitas visado, e-Visa o entrada libre. Las reglas cambian por acuerdos bilaterales, así que comprueba tu caso semanas antes de comprar el vuelo.
España
Los ciudadanos españoles no necesitan visado para viajes de turismo desde el 2 de marzo de 2020, como recuerda la guía de requisitos de IATI Seguros. Se entra con pasaporte en vigor; conviene que tenga validez holgada más allá de las fechas del viaje.
México
Los pasaportes ordinarios mexicanos requieren visado para entrar en Turquía. El Consulado de México en Estambul señala además que el pasaporte debe estar vigente por un mínimo de seis meses al llegar al país. El trámite habitual es la e-Visa en la web oficial cuando se cumplen sus condiciones, o la solicitud consular en caso contrario.
Resto de Latinoamérica
Las condiciones varían país a país y se han modificado varias veces en los últimos años, por lo que no publicamos aquí una tabla que pueda quedar desfasada: introduce tu nacionalidad en evisa.gov.tr y obtendrás la respuesta vigente en un minuto. Si tu aerolínea hace escala en otro país, revisa también los requisitos de tránsito de esa escala.
La lira turca y el cambio
La moneda es la lira turca (TRY). Su tipo de cambio frente al euro y el dólar se mueve con rapidez por la inflación del país, y por eso en esta guía citamos los precios en liras con fecha y fuente, como hacemos en la página de transporte. Cambia solo lo imprescindible en el aeropuerto y hazlo mejor en las casas de cambio del centro, donde el margen suele ser más fino. Los cajeros automáticos de bancos turcos son la alternativa cómoda; rechaza la conversión dinámica a tu moneda cuando el cajero la ofrezca, porque aplica un tipo peor.
Tarjetas, efectivo y propinas
Las tarjetas se aceptan en la inmensa mayoría de restaurantes, hoteles y tiendas, y el pago sin contacto funciona incluso en los torniquetes del metro. Lleva algo de efectivo para mercados, propinas, baños públicos y algún café de barrio. En restaurantes, la propina habitual ronda el 5 a 10 por ciento si el servicio no está incluido; en taxis basta redondear. Algunas entradas turísticas, como la de Santa Sofía que citamos en la guía de Sultanahmet, están fijadas directamente en euros para visitantes extranjeros.
Un presupuesto honesto
Con la lira volátil, dar cifras exactas envejece mal. La estructura del gasto sí es estable: el alojamiento es la partida mayor y la que más varía por barrio y temporada, el transporte público es barato en términos europeos, comer en lokantas y puestos de barrio cuesta una fracción de lo que cobran los restaurantes con vistas, y las entradas de los grandes monumentos, tarifadas en euros, son el gasto más rígido. Elegir bien la zona donde dormir, como explicamos en dónde alojarse, y la época, como detallamos en cuándo viajar, mueve el presupuesto mucho más que cualquier truco de cambio.